Venezuela, lo que hoy nadie quiere ser
Veintisiete años de lucha y resistencia de la Revolución Bolivariana quedaron reducidos de la noche a la mañana en lo que nadie quiere ser. Cuando quieres hablar de opresión, de traición y renuncia a la dignidad de un pueblo hablas de Venezuela.
¿Por qué no reaccionamos a la invasión de Estados Unidos?
¿Por qué permitimos que se llevaran al presidente Maduro?
¿Por qué permitimos que se roben nuestros recursos?
Voy y vengo entre esas preguntas y muchas otras:
¿Qué formas de resistencia nos quedan ahora?
¿Tomar las armas es una opción?
¿La diplomacia nos ayudaría en algo?
¿El derecho internacional aún existe para nosotros o para algún pueblo oprimido del mundo?
La gente tiene sus diferentes teorías y resolución sobre cada una de estas preguntas. Algunos hablan de que el gobierno de Maduro fue acabado por Delcy Rodríguez y el resto de funcionarios que se quedaron a liderar entre las ruinas de la revolución. Otros creen que la actual administración solo está ganando tiempo para encontrar una salida a las imposiciones imperiales. Yo misma, a veces, creo que los líderes de nuestro país escogieron ese camino para no ver la sangre de los venezolanos derramada injustamente.
¿Qué habría hecho Bolívar o Miranda?
¿Cuál habría sido la reacción de Chávez?
¿Por qué quienes nos llamamos revolucionarios seguimos esperando que pase algo que no sabemos ni qué es¡
¿Cuánto tiempo más vamos a esperar para tomar una decisión?
Estados Unidos, como es costumbre, pone en práctica el más grande cinismo.
Con los terremotos de julio, Trump anunció que nos daría una "ayuda financiera" solidaria, pero esa ayuda sale de los recursos de la venta de petróleo que hoy son depositados directamente al Departamento del Tesoro. Y no siquiera nos entregó el dinero directamente a nosotros, lo hizo a las Naciones Unidas que, según él, deberá entregarnos lo que sea que necesitamos en medio de la tragedia.
Nosotros, mientras tantos, permanecemos bajo los escombros, humillados y débiles. Como vamos a salir de debajo de esos enormes bloques de opresión que nos han dejado la vista nublada y el alma cubierta de angustia?
Por supuesto, otra vez, digo que no tengo las respuestas. Solo me gustaría que todos fuéramos un poquito como en Irán, donde la gente realmente ama a su país, lo cuidan y defienden más allá de las consignas.
Sí existiera Dios, me gustaría que nos diera la respuesta.
Sonalys Borregales Blanco | 16 de julio de 2026
